La forma de comprar vivienda ha cambiado radicalmente. Hoy ya no basta con una buena ubicación o un diseño atractivo; los compradores buscan casas inteligentes, equipadas con las amenidades tecnológicas que les facilite la vida, mejore la seguridad y reduzca costos a largo plazo. Esta transformación está influyendo directamente en el avalúo de vivienda, en el valor de mercado de una casa y, por supuesto, en la toma de decisión final de quienes están buscando adquirir una propiedad.
Pero, ¿por qué la domótica y las amenidades tecnológicas están dictando el mercado inmobiliario actual? Aquí te lo explicamos:
Una casa inteligente, u hogar inteligente, se define por la integración de sistemas de domótica y tecnologías del Internet de las cosas (IoT). Estos permiten automatizar y controlar distintos elementos del hogar, a través de dispositivos conectados que se comunican entre sí y con el usuario. Algunos de los más conocidos son:

La característica distintiva de un hogar conectado es la capacidad de gestionar estas funciones de forma remota. Lo anterior mediante una aplicación en un smartphone, una pantalla táctil o comandos de voz a través de asistentes de voz como Google Assistant o Amazon Alexa.
En esencia, una Smart Home es un ecosistema en el que dispositivos inteligentes trabajan en conjunto para optimizar la experiencia de vida, mejorar la eficiencia energética y aumentar la seguridad.
Diversos datos de Statista muestran que el mercado de hogares inteligentes continúa expandiéndose globalmente, con estimaciones que duplican la penetración de dispositivos conectados en los próximos años, y estudios de Deloitte indican que la conectividad y la automatización son funcionalidades valoradas por los consumidores, particularmente entre generaciones más jóvenes
La incorporación de tecnología en una propiedad ya no es solo una cuestión de conveniencia; se ha convertido en un factor tangible que influye directamente en su valor. Cuando un perito realiza el avalúo de una casa, considera no sólo los aspectos tradicionales como los metros cuadrados y la ubicación, sino también los equipamientos que aumentan la funcionalidad y vida útil del inmueble. Entre los factores tecnológicos que más influyen en el precio del inmueble se encuentran:
1. Seguridad inteligente
Sistemas de cámaras, sensores de movimiento y control de accesos elevan la percepción de protección y tranquilidad. Una vivienda con estos elementos puede incrementar su valor entre 3% y 7%, según estudios de la Revista Real Estate.
2. Ahorro energético y paneles solares
Los paneles solares forman parte del ecosistema de una casa inteligente cuando el propietario puede monitorear su generación, consumo y ahorro desde una app.
Diversos estudios de mercado muestran que en México el valor de una propiedad equipada con paneles solares fotovoltaicos puede aumentar entre aproximadamente 3% y 6%, dependiendo de factores como la ubicación y el tamaño del sistema instalado.
3. Conectividad integrada
Casas con cableado estructurado, red Wi-Fi optimizada o preparación para dispositivos inteligentes tienen mayor demanda en portales inmobiliarios. Hoy, el precio de casas con tecnología suele ser superior al de viviendas tradicionales en la misma zona.
4. Automatización cotidiana
Controlar luces, portones o climas desde el celular se ha convertido en un estándar deseable, especialmente para las personas compradoras entre 25 y 45 años.

Los datos de portales como Inmuebles24 coinciden: los compradores actuales priorizan la comodidad, el control remoto, la seguridad avanzada y la eficiencia energética al momento de elegir una vivienda. No es casualidad que las búsquedas relacionadas con casas inteligentes y amenidades tecnológicas hayan aumentado más del 40% en los últimos dos años, reflejando un cambio claro en las preferencias del mercado.
Este nuevo perfil de comprador, especialmente entre los segmentos más jóvenes, valora la conectividad y la automatización como parte esencial de un estilo de vida moderno. La posibilidad de controlar la iluminación, la temperatura, los sistemas de seguridad y el entretenimiento desde un smartphone o mediante comandos de voz ya no se percibe como un lujo, sino como un estándar esperado.
El resultado es claro: una vivienda equipada tecnológicamente se vende más rápido, se negocia menos a la baja y obtiene mejor valor de mercado frente a propiedades sin estos atributos. Así, la inversión en tecnología, incluso a nivel básico, se consolida como un diferenciador clave que incrementa el atractivo comercial y la plusvalía de los inmuebles.
La integración de amenidades tecnológicas en un inmueble tiene un impacto directo y medible en su valor. Muchos propietarios se sorprenden cuando el perito les informa que una casa con domótica, aunque sea básica, obtiene un mejor puntaje de conservación y funcionalidad. Esto se traduce en:
Esta mejora en el avalúo tiene implicaciones prácticas significativas. Por un lado, reduce el riesgo de que instituciones financieras ajusten a la baja el monto de un crédito hipotecario, un escenario común para propiedades que no cumplen con ciertos estándares. Por otro lado, facilita el cierre de operaciones, ya que la vivienda se percibe como una inversión sólida y acorde con las demandas actuales del mercado, minimizando la necesidad de negociaciones sustanciales.
En términos prácticos, una inversión moderada en tecnología puede reflejarse en decenas de miles de pesos adicionales en el valor final de la propiedad. Esto no solo se debe a la suma de los costos de los equipos, sino al valor percibido de la conveniencia, la seguridad y la eficiencia energética que estos sistemas aportan. En una inversión que se recupera a través de un mejor valor de mercado y una mayor facilidad para la venta. La automatización inteligente y el hogar conectado ya no son un extra opcional, sino componentes que justifican y elevan el precio.
La plusvalía de una propiedad ya no depende solo del crecimiento de la ciudad. Hoy, depende también de qué tan preparada está una vivienda para el futuro. Las casas que integran tecnología desde su origen son más resistentes a la depreciación y mantienen su atractivo con el paso de los años.
Integrar tecnologías avanzadas desde la concepción de un proyecto inmobiliario, o al menos considerar su implementación durante una reforma, es una estrategia inteligente para maximizar el retorno de la inversión. Los desarrolladores que incorporan estas características en sus proyectos, están apuntando a un segmento del mercado que valora la innovación y está dispuesto a pagar por ella. Estos desarrolladores entienden que un hogar inteligente no es solo una casa con dispositivos conectados, sino una vivienda que ofrece una experiencia de vida superior y se alinea con las tendencias de mercado a largo plazo.
La automatización inteligente y la integración de sistemas electrónicos avanzados están redefiniendo el concepto de valor en el sector inmobiliario. Las propiedades que adoptan estas soluciones tecnológicas se posicionan como inversiones más seguras y rentables, capaces de generar un valor sostenido en el tiempo. La red de datos que soporta un hogar conectado es la base sobre la cual se construyen estas ventajas, asegurando que la vivienda no solo sea funcional hoy, sino que también esté preparada para las innovaciones futuras.

Las casas inteligentes han trascendido la categoría de tendencia para convertirse en un factor determinante en el precio y el valor del mercado inmobiliario. Las amenidades tecnológicas, desde la seguridad avanzada y la eficiencia energética hasta el confort y el entretenimiento, no son una moda; son una respuesta directa a lo que el mercado está demandando. Seguridad, ahorro, conectividad y automatización son hoy factores decisivos en el avalúo de vivienda, el valor de mercado de una casa y el precio de venta.
La integración de tecnologías habilitadas por el Internet de las Cosas se ha consolidado como una estrategia clave para mantener y aumentar el valor de los inmuebles, ya que las propiedades con dispositivos inteligentes y sistemas de automatización no solo resultan más atractivas, sino que también se venden más rápido y a un mejor precio. Las casas inteligentes representan el futuro de la vivienda, y su impacto en la determinación del valor de mercado es cada vez más evidente, convirtiendo la integración tecnológica en una inversión estratégica para el valor a largo plazo.
En Exe Inmobiliaria entendemos que invertir en tecnología es invertir en plusvalía. Por ello, nuestros desarrollos están pensados para ofrecer viviendas funcionales, modernas y alineadas con lo que los compradores realmente buscan: hogares que se adapten a su estilo de vida y al futuro del mercado inmobiliario.
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